
Detalle de la obra de Rudolph Castro
Hace algunos días recibí la llamada de Rudolph Castro (*), Artista Plástico que conocí a finales del año 2004 durante la estadía de él como alumno libre en la Escuela Superior Autónoma de Bellas Artes “Diego Quispe Tito” de Cusco, rápidamente entablamos una fuerte amistad. En su llamada, me comentaba la posibilidad de traer la muestra para acá, dentro de un plan para llevarla por algunas ciudades importantes del país, entre las que estaría Huanta (Ayacucho), ciudad afectada vorazmente por el terrorismo en los años ochentas y noventas.
Y es que Castro inauguro el pasado 07 de Octubre y hasta el 25 de ese mes, en la Galería Municipal de Arte Pancho Fierro (Lima), su exposición individual: Mi(l) novecientos noventa, la que reunía óleos y acrílicos sobre lienzo, dibujos y objetos intervenidos, todos estos elementos evocando la memoria de las victimas y de alguna forma el recuerdo horroroso de los años de violencia que vivió el Perú, desde una óptica personal y desde su mirada de niño (Castro, pertenece a esa generación de personas que fuimos niños en la época de terrosismo), recurriendo a legos, playmobils, playgos, muñecos, loncheras y demás objetos de los que se valdría un niño para recrear ese mundo bélico de juegos… de juegos de guerra. Todos estos elementos se agrupan y forman ese ideario de su obra, donde a través de estos juguetes, él nos recuerda la violencia sin lógica y cargada de terror. Pertenece a ese grupo de artistas contemporáneos que por medio de la plástica, hacen hincapié en temas como este, logrando en el espectador un sin fin de cuestionamientos que hacen que cosas escabrosas como éstas, no se dejen de lado y formen parte de un recuerdo a tener presente, para no olvidar y esperar que nunca más vuelvan.

Boom
Los siguientes, son extractos de los textos escritos con motivo de la muestra:
El conjunto de su obra es una experimentación siempre abierta, donde el autor busca una síntesis sobre la década de los noventa, años vulnerables en donde la repercusión de la violencia terrorista llegó a lo más profundo de su mente infantil. La obra de Castro está poblada de personajes que van reapareciendo a lo largo de su trabajo en formas infinitamente ingeniosas. Esta exposición está bajo la curaduría de Armando Williams.
“Algunos objetos nos tratan de confundir y se visten de una manera en la que ocultan su real significado. Mil novecientos noventa y sus años posteriores estuvo rodeada de dinamita, anfo y sangre. En mil novecientos noventa como yo muchos niños jugaban. Mis carros de plástico y de metal se camuflaban y decían ser un simple juguete pero cuando cogían los 8km por hora originados por mi pequeña mano, se transformaban en un temible y despiadado coche bomba; los playmobil se volvían ciudadanos heridos y mutilados; los playgos caían como ciudades devastadas; y yo como dije… tan solo jugaba.
Cada mañana de Mi(l) novecientos noventa los héroes de la televisión me acompañaban, los dibujos preferidos me seguían y siempre mi lonchera se encontraba lista.
Las “loncheras” (objetos intervenidos) TOQUE DE QUEDA cogen ese espacio donde los héroes animados se posicionaban y que cada mañana acompañaban al nido, jardín o colegio con las noticias del día a día que se escuchaban y veían en cada desayuno por la televisión, en cada viaje de ómnibus por la radio, en cada imagen por los periódicos y revistas. Bugs Bunny y el Pato Lucas descansarán pues Maria Elena Moyano aparecerá, la guerra intergaláctica de los Transformes se desvanecerá y el genocidio de Acomarca se recordará.” (R.Castro).

El Frontón
Mientras, Castro, seguirá con los planes de traer su exhibición a Cusco, quizás ésta se dé para el próximo año, en tanto algunos amigos artistas y yo, estaremos a la espera de este tan buen logrado trabajo, con la seguridad de que se convertirá en una de las mejores muestras del 2010 en Cusco y una de las más visitadas y recordadas en este año en Lima.
(*) Rudolph Castro (1982) Es egresado de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, en la especialidad de Pintura, estudió Animación y Efectos Especiales en el Instituto Toulouse –Lautrec y tiene un diplomado en Diseño Gráfico de Leo Design. Ha participado en diversas exposiciones colectivas, entre las que destacan “Mad Max: ejercicios de arte interactivo” con su Instalación “S/T” y BLIP: A/V Automático-Versátil del Centro Fundación Telefónica con el video interactivo “Mas uno, sin uno”. Ha recibido menciones honrosas a su trabajo en el “XVIII Concurso Nacional de Artistas Jóvenes-Premio Cerro Verde” con su obra “Armadura (Contra coche bomba)” (2008) y en el “Concurso Nacional del Año Internacional de la Papa” del Centro Cultural de España, con su Instalación “Muhu Papa” (2008).
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